Ayer fue mi primer día del último curso de la carrera (o por lo menos eso espero :p) este año está bastante bien por un lado porque no voy a tener demasiados exámenes, ya que casi todas las optativas que me he cogido se pueden aprobar por prácticas (Por cierto, antes que se me olvide: muchas gracias a los que me habeis aconsejado los días antes de la matrícula, sé que puedo llegar a ser un poco pesada...), lo malo de este año es que tengo que ir casi todos los días por la mañana y por la tarde (menos el jueves que tengo un par de horas por la mañana y nada maaaaas).
Ayer, por eso de ser mi primer día del curso, empecé a pensar en cuando era más pequeña y era el primer día de curso, la noche anterior era la única en todo el año que tenía preparado el uniforme y los libros todos guardaditos dentro de la mochila. La verdad es que la sensación que tenía la noche anterior no se puede explicar, supongo que habréis sentido algo parecido, una mezcla de ganas de ir a ver a mis amigas y ver qué pasaría ese año nuevo y por otro lado una rabia intensa por tener que madrugar y no poder estar más de vacaciones, en esos casos las ganas de empezar las clases ganaban a la rabia intensa por tener que madrugar, ahora es al revés jeje. Bueno en realidad no, más que nada porque no tengo que madrugar demasiado (casi todos los días a las 8, aunque para mí eso sí que es madrugar demasiado... pero si me acuesto pronto, no me cuesta tanto levantarme).
A ver si ahora le cojo ritmo a esto y actualizo más a menudo... Y a ver qué tal el segundo día de clase, por cierto casi se me olvida: ya es martes: HIMYM!!!!!!

